Historias Viajeras

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¡Un cappuccino, por favor!

Una Delicia Viajera en Italia…

Si te gusta el café, y estás paseando por alguna ciudad de Italia, sería casi un crimen no hacer una pausa para disfrutar de un riquísimo cappuccino. Esta tradicional bebida italiana se popularizó en todo el mundo allá por la década del ’50, pero sus comienzos son mucho más antiguos…

Terminando el día con un cappuccino en Roma

Cuenta la historia que en el año 1683, luego de que el asedio turco a Viena culminara con la Batalla de Viena, los turcos derrotados abandonaron sus sacos de café antes de dejar la ciudad. Los austríacos prepararon el café de sus enemigos, pero como les resultó muy fuerte, le agregaron un poquito de crema y miel para hacerlo más suave. El resultado final fue un café de color similar al hábito de los monjes capuchinos, del cual tomaría su nombre esta bebida. Algunos dicen que en realidad el nombre de este tipo de café se debe a que quien lo creó fue un monje capuchino llamado Marco D’Aviano. Con el tiempo, se fue remplazando la crema por leche y la miel por cacao o canela…

Dejando la historia a un lado, lo cierto es que –según los expertos- el secreto para un buen cappuccino está en la técnica, no en los ingredientes. Para su preparación es fundamental contar con uno de los grandes inventos italianos, la máquina de café expresso, ya que ese tipo de café es la base para el cappuccino.

Entonces, ¿cómo se prepara un buen cappuccino? Por un lado, debemos preparar un café expresso bien intenso. Por el otro, necesitamos una máquina de esas que sueltan vapor de agua para poder calentar la leche, además de darle textura. Al calentar la leche con el vapor, también le estamos dando algo fundamental para el cappuccino: espuma de leche. Incorporamos entonces la leche caliente al café expresso, dejando que la espuma caiga suavemente al final. Para terminar, podemos espolvorear cacao en polvo o canela sobre la espuma. En muchos bares de Italia, con el cacao o la canela se decora la espuma para dar un toque final al cappuccino

…una pausa para un rico cappuccino después de andar todo el día por las calles de Milán…

¿Sabías que… la máquina de café expresso fue patentada por un empresario italiano llamado Luigi Bezzera en 1901? El señor Bezzera estaba cansado de que sus empleados perdieran tiempo preparando café, entonces diseñó esta máquina que permite una producción rápida y continua de café, sin que éste pierda su sabor y aroma. Unos años más tarde, Bezzera le vende su patente a Desiderio Pavoni, quien comercializa la máquina de café expresso, instalándola en bares y restaurantes.

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